El mar preexistente a la historia del hombre está grabado en su memoria ancestral.
El mar sirvió de vehículo cultural desde las migraciones más remotas para explorar, comerciar o con fines turísticos. Mas hay otras motivaciones que impulsan a conocerlo y navegarlo, y es la de embarcarse en los sueños infinitos que inspira su belleza, siempre imponente desde su aspecto inmutable y su paisaje cambiante, motivador de aventura y de poesía.
En sus olas navegaron poetas, aventureros, escritores, soldados, piratas, soñadores. Es en esta última clase de navegantes donde recalan estas singladuras, sin otra pretensión que la de acompañar y hablar con el idioma universal del marinero; así, en la estela del poeta Baldomero Fernández Moreno, “Hay que soñar y se sueña”, diremos “Hay que navegar y se navega”.

 

Autor:

 MARIO A. FERNÁNDEZ RIVERO

Nació en La Plata el 25 de abril de 1940.
Es Bachiller Especializado en Letras.
Estudió leyes, cursando la carrera de Abogacía en la Universidad Católica de La Plata.
Cursó estudios de Intereses Marítimos en la Universidad Católica de la Ciudad de La Plata.
Ha sido disertante sobre temas navales en la Federación de Instituciones Culturales y Deportivas de La Plata, en la Universidad Católica de La Plata y en el centro Naval, Delegación La Plata.
Escribe poesía sobre temas referentes al mar.
Es cultor de Modelismo Naval y dibuja faros del mundo.
Ha realizado Cursos de Navegación Deportiva y es timonel de yate de vela y motor.
Navegó en aguas del Mar Argentino, Mar Mediterráneo, Estrecho de Gibraltar, aguas del Norte de África, Islas Canarias y del Pacífico. 

 

Otras obras:

La batalla naval de Lepanto

En la estela del tiempo

Mar abierto. Singladuras del silencio

$5.000
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El mar preexistente a la historia del hombre está grabado en su memoria ancestral.
El mar sirvió de vehículo cultural desde las migraciones más remotas para explorar, comerciar o con fines turísticos. Mas hay otras motivaciones que impulsan a conocerlo y navegarlo, y es la de embarcarse en los sueños infinitos que inspira su belleza, siempre imponente desde su aspecto inmutable y su paisaje cambiante, motivador de aventura y de poesía.
En sus olas navegaron poetas, aventureros, escritores, soldados, piratas, soñadores. Es en esta última clase de navegantes donde recalan estas singladuras, sin otra pretensión que la de acompañar y hablar con el idioma universal del marinero; así, en la estela del poeta Baldomero Fernández Moreno, “Hay que soñar y se sueña”, diremos “Hay que navegar y se navega”.

 

Autor:

 MARIO A. FERNÁNDEZ RIVERO

Nació en La Plata el 25 de abril de 1940.
Es Bachiller Especializado en Letras.
Estudió leyes, cursando la carrera de Abogacía en la Universidad Católica de La Plata.
Cursó estudios de Intereses Marítimos en la Universidad Católica de la Ciudad de La Plata.
Ha sido disertante sobre temas navales en la Federación de Instituciones Culturales y Deportivas de La Plata, en la Universidad Católica de La Plata y en el centro Naval, Delegación La Plata.
Escribe poesía sobre temas referentes al mar.
Es cultor de Modelismo Naval y dibuja faros del mundo.
Ha realizado Cursos de Navegación Deportiva y es timonel de yate de vela y motor.
Navegó en aguas del Mar Argentino, Mar Mediterráneo, Estrecho de Gibraltar, aguas del Norte de África, Islas Canarias y del Pacífico. 

 

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La batalla naval de Lepanto

En la estela del tiempo